
Paisajismo naturalizado en finca junto al embalse de Cala
Castilblanco de los Arroyos, Sevilla
Proyecto de paisajismo para la segunda residencia de una joven pareja, concebido con especial atención a la integración del espacio en el entorno natural del embalse de Cala y a la utilización de vegetación autóctona y adaptada al lugar.
La finca se encuentra inmersa en un paisaje de encinar mediterráneo, por lo que uno de los principales criterios del proyecto fue evitar que el nuevo jardín apareciera como un elemento ajeno al entorno. Las encinas existentes se conservaron como elementos estructurantes, buscando mediante la intervención establecer una continuidad entre los espacios próximos a la vivienda y el paisaje natural del entorno de la parcela.
La selección vegetal tuvo un papel especialmente importante. Para definirla, se tomaron como base las Series de Vegetación Potencial de la Junta de Andalucía y la vegetación existente en la zona, trabajando prioritariamente con arbustivas autóctonas y otras especies adaptadas a las condiciones ambientales del lugar. Aromáticas, mirtos y vegetación tapizante y arbustiva se incorporaron buscando una imagen progresivamente naturalizada y coherente con el paisaje existente. La documentación del proyecto recoge, entre otras especies, Viburnum tinus, Rosmarinus officinalis, Lavandula stoechas, Myrtus communis y Thymus mastichina.
Uno de los puntos singulares de la actuación fue la integración de un talud de gran tamaño generado durante las obras de la vivienda, parcialmente desarrollado alrededor de una encina existente. En lugar de tratarlo como un elemento independiente, se planteó su naturalización mediante vegetación tapizante consistente en romero rastrero, y base al pie de traviesas de madera.
En las zonas próximas a la vivienda, se utiliza grava volcánica como revestimiento, permitiendo acondicionar los espacios exteriores de estancia sin perder la relación visual con el carácter natural de la finca.